En 1961, Fabril Editora publicó en Buenos Aires la primera traducción de Fernando Pessoa en América Latina, un volumen con poemas de Pessoa ortónimo y de los tres heterónimos principales: Álvaro de Campos, Alberto Caeiro y Ricardo Reis. Al cumplirse el 30 de noviembre 90 años de la muerte del escritor portugués, recordamos aquella primicia argentina a través de la voz de su traductor.
Conocí a Rodolfo Alonso a principios de 2019. Hablamos
por teléfono primero y, a la semana, nos encontramos en su casa de Olivos. Era
sábado, y yo llegué a destino minutos antes de la hora acordada. Poco
después, como una aparición, se presentó, ante mí, él. Pantalón
y camisa color manteca; cabelo cor da
neve. Había ido a dar
una vuelta y regresaba ahora, en punto, para nuestra cita de las 11. “Sostiene
Pereira”, me dijo no bien me vio. Y me invitó a pasar: “Pase, pase…”.
Nos sentamos a la mesa del comedor. Yo venía en plan de conversar sobre Pessoa, en especial, sobre la colección de poemas que él había seleccionado y traducido a finales de los años cincuenta; esa novedad que dio a Latinoamérica la posibilidad de acercarse tempranamente a quién sería considerado después el mayor poeta portugués del siglo XX. Alonso conocía mis intenciones y enseguida se entusiasmó. El diálogo no fue, en absoluto, un asunto lineal. Fue —acabó siendo—, por el contrario, una aventura serpenteante. Hubo pocas interrupciones de mi parte. Salvo en contados momentos en los que lo detuve para recuperar una idea (o, ocaso, el aliento) o para encaminar el hilo, lo dejé hablar. Lo que sigue es una presentación ordenada de aquella charla; no de su totalidad, sino de la parte que nos interesa. Las acotaciones entre paréntesis y las citas y testimonios incluidos procuran ampliar la información que surgió durante el intercambio.
(el texto completo, en la revista "Letras Libres")
