lunes, 4 de julio de 2022

Por la gloria de Victoria Ocampo

                        
  
              
«Antes que fruto de una decisión consciente, el poder que emanaba de Victoria (como lo señala Horacio Armani) era una suerte de fatalidad incontrastable»

Mucho se ha escrito en torno de la figura de Victoria Ocampo (1890-1979). Sin embargo, como si algo quedara aún por desentrañarse o, acaso, por dilucidarse, la voz de Ivonne Bordelois se alza, hoy, contundente, para reivindicar a esta dama de las letras y darle el lugar de privilegio que, por muchas razones, merece. El resultado es Victoria. Paredón y después, un volumen publicado recientemente por las editoriales Edhasa y Libros del Zorzal.

El título de la obra es un acertado juego de palabras. Recuerda el tango de Homero Manzi, “Sur”, y el nombre de la revista de la que Ocampo fue fundadora, pero, sobre todo, remite al “paredón” en el que, al decir de Bordelois, se arrinconó a Victoria y en el que hubo (sigue habiendo), por prejuicios, por resentimientos, por falta de empatía o, tal vez, de comprensión, demasiados fusiladores. «Es hora de instalar “el después” y de mostrar cuál era la talla de Victoria», dice la autora de La palabra amenazada, en una entrevista reciente.

Para trazar, en su justa medida, la envergadura de Ocampo y componer una imagen de ella más honesta y generosa, Ivonne recurre al análisis de una cuantiosa bibliografía y se vale, además, de experiencias y recuerdos propios: sus colaboraciones en la revista Sur y su paso precoz, pero afortunado, por algunos de los eclécticos y fecundos encuentros sociales que tuvieron lugar en Villa Ocampo.

«Reducir a Victoria al rol de admirante perpetua —dice—, de consoladora inigualable, de amiga abnegada e incondicional (de traductora y mecenas) es ignorar la originalidad y los dones críticos de una mujer que sabía mucho más de literatura que de teorías literarias y superaba su formación autodidacta a golpes de audacia y de una energía intuitiva inagotable».

El volumen se divide en tres partes. En la primera, “Victoria, esa desconocida”, la autora moldea un fino retrato de Ocampo a partir de una diversidad de voces que, como un diálogo exquisito, coinciden, disienten y se complementan. En la tercera parte, “Victoria y Virginia: lo que pueden decirse una mula y una cabra”, Bordelois ahonda con maestría en el vínculo de Ocampo con Woolf e ilumina aspectos de la relación que algunos detractores han pretendido abordar parcial o sesgadamente. Sin embargo, es “La gran galería”, la segunda de las tres partes, el capítulo más elocuente o, acaso, el que mejor sirve para confirmar el genio crítico de Victoria y para rubricar las intenciones del texto. Aparecen, aquí, pintados por el ojo de Ocampo, algunos de sus célebres interlocutores —Mistral, Tagore, Valéry, Caillois, Ortega y Gasset, personajes que admiró, que la respaldaron, con quienes comulgó y también discrepó.

«… Ocampo escribe rodeada de silencio. Y a pesar de su propensión a las admiraciones generosas, no deja de clavar un estilete agudísimo en las grietas de los gloriosos».

Al referirse a Gabriela Mistral, dice: «Habla sin levantar la voz, sin hacer gestos, sin que nada se mueva en su cara, fuera de su boca melancólica. Yo la escucho como si fuera una niña que todo lo tiene que aprender. Así me siento ante ella y ante los que contándome su propia vida me revelan los secretos del universo».

De Anna de Noailles, desliza, entre otras cosas:

Esa noche me fui de la rue Scheffer totalmente desconcertada. Me había seducido el esprit, la locuacidad inagotable de Mme. de Noailles; pero no había encontrado a la autora de los Éblouissements y de Les Vivants et les morts, por lo menos tal como yo los había leído, y me preguntaba en qué momento del día o de la noche pudo haberse hecho en torno de esta mujer vertiginosa —y toda fuegos artificiales— suficiente silencio, suficiente penumbra para que pudiera volver a la verdad de su corazón y sacar de él alguno de esos versos magníficos, cuya belleza no se puede, sin mala fe, poner en discusión.

Y, así, con el ardor del flechazo, recupera el momento en que ve, por primera vez, a Julián Martínez, su amante durante trece años: «Miré esa mirada y esa mirada miraba mi boca, como si mi boca fuese mis ojos. Mi boca, presa en esa mirada, se puso a temblar».

Gracias a Victoria Ocampo a su intuición, osadía y ansias transformadoras—, Latinoamérica aprendió a conocer a autores como Camus, Sartre, Malraux y Virginia Woolf. «Victoria fue protagonista y pionera dice Bordelois. Apoyó a multitud de escritores extranjeros, pero también exportó talentos. Borges no sería conocido en el mundo si no fuera por Victoria y los amigos de Victoria, que llevaron su nombre a París».

Waldo Frank dijo de ella que había venido al mundo con tres maldiciones: la de la belleza, la de la inteligencia y la de la fortuna. Ezequiel Martínez Estrada señala que Ocampo atraviesa con una rama dorada la selva donde habitan las panteras y los leopardos. Albert Camus le confesó por carta que había más vida en ella que en todo el océano y que el problema sería justamente hacerla entrar en las páginas en blanco y clásicas de un libro.

Ivonne Bordelois nos devuelve, en Victoria. Paredón y después, una mirada de Ocampo incontrastable y luminosa, y nos ofrece renovados motivos para la celebración. Por la excepcionalidad y gloria de esta “tromba desconcertante”.

(texto publicado en el nùmero de julio de la revista Letras Libres)

sábado, 21 de mayo de 2022

Libro marcado


Se sabe que un libro usado puede contener y, de hecho, contiene, marcas de todo tipo: subrayados, notas al margen, manchas de café, páginas dobladas o rotas, dedicatorias. Este ejemplar de Sin plumas, de Woody Allen, un librito, desopilante, del que acabo de apropiarme, contiene estas líneas (divino hallazgo) escritas por mi papá un lunes de febrero de 1980: "Mi hija María / Flor de mi tiempo / maduro / ya es hoy y mañana / será / todo el sentido de mi vida". 



domingo, 20 de marzo de 2022

Marginalia de Pessoa


Además de su propia producción literaria, Fernando Pessoa dejó, tras su muerte, una biblioteca multilingüe densamente escrita y subrayada. Esas marcas, llamadas técnicamente “marginalia”, constituyen, al decir de los que saben, un elemento fundamental para aproximarse a él y a su obra.

“Pessoa traducía, subrayaba, escribía al margen lo que otros despertaban en él”, se lee en la página web de la Casa Fernando Pessoa, donde se conserva, en físico y digital, gran parte de su biblioteca particular, unos 1300 títulos, más de la mitad en lengua inglesa: libros que compró, le regalaron, heredó, editó, leyó y marcó profusamente.  

En "El rastro de los libros". El texto completo, en la edición 211 de la revista El Malpensante.

domingo, 6 de diciembre de 2020

Diario de la pandemia

 


El Diario de la pandemia, donde tuve la suerte de escribir, es ahora un libro editado por la UNAM

"Al decretarse la pandemia, Guadalupe Nettel y Jorge Volpi comenzaron a buscar a aquellos testigos que, desde distintos lugares del orbe y desde diversas perspectivas, estuvieran dispuestos a compartirnos unas de sus jornadas de este tiempo extraordinario. Gracias a todos ellos, se articula este diario colectivo, esta crónica parcial e ininterrumpida de este tiempo de virus. Voces que, de Venecia a la Ciudad de México, de Seúl a Milán, de Luanda a Buenos Aires, pudieran abrir un resquicio de luz en medio de la tiniebla viral. Desde el 28 de marzo hasta el 30 de junio, algunos de los mejores escritores de nuestra época compartieron su experiencia, día tras día, en la Revista de la Universidad de México. Una suma de dudas y saberes, de frustraciones y vislumbres ahora trasladados a este Diario de la pandemia. Un recuento, accidentado y frágil como la vida misma, de cómo la literatura nos impulsa a sobrevivir". 

miércoles, 6 de mayo de 2020

Final del viaje


Dicen que los síntomas no difieren de los de una gripe normal —fiebre, dolores musculares y tos seca— y que por eso mismo hay que estar atento. Dicen que los más viejos y quienes padecen de otras patologías son el grupo más vulnerable. Dicen que los que tienen fiebre y sienten dificultad para respirar deben comunicarse con el SNS24: el Centro de Contacto do Serviço Nacional de Saúde. Según las últimas noticias, en Portugal, hay 59 casos positivos de covid-19, y los pronósticos, en el país y en el mundo, son todos desalentadores. La ministra de salud Marta Temido pide que se refuercen las medidas de contención y apela al buen juicio de los portugueses. Es miércoles 11 de marzo, es 2020, y estoy en Lisboa.

(texto publicado en la Revista de la Universidad de México)

miércoles, 22 de abril de 2020

domingo, 8 de marzo de 2020

Pessoa

                                                                @Lisboa, março 2020

Visito Lisboa desde hace casi dos décadas. Fui por primera vez en el año 2000 en un viaje en el conocí también el pueblo de mi padre, en la Beira Alta. Volví a la capital de Portugal al año siguiente, y en 2003, ya decidida, me instalé por un tiempo para estudiar lengua y cultura portuguesas. Estudiaba en la Universidad Nova de Lisboa y vivía en la Ajuda, un barrio de calles encaramadas y algo laberínticas, en un departamento de dos plantas que compartía con otras tres estudiantes. Desde la sala de estar, podía ver, imponentes, el Puente 25 de Abril y el Tajo infinito. Regresé a Argentina a fines del 2003 y, desde entonces, cada vez que puedo vuelvo a Lisboa para matar saudades.
La fadista Mísia acierta cuando dice que la saudade es como la presencia de una ausencia. “No es un sentimiento negativo aclara sino algo creativo de eterno retorno, algo como un vacío lleno de memoria”.
“…cuanto más lejos siento el pasado/ la saudade más cerca siento”, escribió Pessoa.
Fue durante aquella época de estudiante en Lisboa cuando empecé a leer con más detenimiento la obra del poeta portugués y cuando aprendí mucho de lo que sé de él que es, en general, considerando lo huidizo y enigmático de su carácter, lo mismo que todos saben. En su ensayo El desconocido de sí mismo Octavio Paz dijo: “Su secreto está escrito en su nombre: Pessoa en portugués quiere decir ‘persona’ y viene del latín persona, máscara de los actores romanos. Máscara, personaje de ficción, ninguno: Pessoa. Su historia podría reducirse al tránsito entre la irrealidad de su vida cotidiana y la realidad de sus ficciones”.
Pessoa resumió lo anterior diciendo: “Me he multiplicado para sentirme”. Y selló el dramatismo de su personalidad a través de una de sus máximas creaciones: los heterónimos —Álvaro de Campos, Alberto Caeiro y Ricardo Reis, entre otros—, más de cien autores ficticios, álter egos del poeta, dotados de una biografía, una manera de pensar y un discurso capaces de dialogar, contradecir y hasta juzgar a su propio creador, Pessoa, el ortónimo, el primer lector de sus ficciones.
“Así continua Paz—, no es inútil recordar los hechos más salientes de su vida, a condición de saber que se trata de las huellas de una sombra. El verdadero Pessoa es otro”.
Entre esos hechos salientes, menciono algunos: su nacimiento en Lisboa, en 1888; la muerte de su padre cinco años después; las segundas nupcias de su madre con el cónsul portugués en Durban; su mudanza al país africano; su educación inglesa y el regreso definitivo a Portugal, en 1905, veintitrés años antes de que, al otro lado del Atlántico, naciera un tal Juan Antonio Bucich.

(fragmento de "El rastro de los libros", texto publicado en la revista El Malpensante)

lunes, 20 de enero de 2020

Fellini - 100

                                                                                          Fuente: AFP
“Mi primer encuentro con Federico fue para hacer La dolce vita —confesó Marcello Mastroianni, en su libro Sí, ya me acuerdo—. Tuvo lugar en Fregene, donde él tenía una villa. Naturalmente, yo estaba muy excitado. Y Fellini, con aquel aire de encantador de serpientes, aquella vocecilla que sonada como una flauta mágica, exclamó de inmediato: ‘Ooooh, mi querido Marcellino, me alegro mucho de verte. Tengo un proyecto para rodar una película; el productor es Dino De Laurentiis. De Laurentiis quiere a Paul Newman para el papel de protagonista. Paul Newman es un gran actor, una estrella, desde luego, pero es demasiado importante. A mí me sirve una cara cualquiera’”.
Ante manifestación de honestidad semejante, Mastroianni, como todo el  mundo sabe, no se ofendió.
“Para Fellini hacer cine era realmente un juego —diría Marcello después—, una fiesta, una fiesta continua”.

(mi homenaje a Fellini, en La Nación Revista)

lunes, 13 de enero de 2020

La dulce vida de Federico Fellini


El mundo se prepara para homenajear a uno de los grandes maestros del cine. Cómo un solitario dibujante de Rímini se convirtió en un artista irresistible que hasta acuñó su propio adjetivo. Texto publicado en La Nación Revista.

jueves, 9 de enero de 2020

Introducción a "La orquesta impensada"


Introducción a "La orquesta impensada", en Crónicas de América Latina: Narrativa de no-ficción, editorial Routledge, disponible en Amazon, en tapa dura, tapa blanda y Kindle.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Crónicas de América Latina


Mi crónica "La orquesta impensada", en este volumen de Crónicas de América Latina: Narrativa de no ficción, publicado recientemente por la editorial británica Routledge. Se trata de una antología para la enseñanza de español avanzado en Estados Unidos y Gran Bretaña.
La Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura es una agrupación de niños y adolescentes que tocan instrumentos hechos con restos de basura. Son oriundos de Cateura, una localidad formada alrededor del mayor basurero de la capital paraguaya. La crónica cuenta la historia de cómo una iniciativa para integrar a jóvenes de zonas marginales termina por llamar la atención internacional y del día en que el grupo Metallica les propone oficiar de teloneros en su gira 2014 por Sudamérica.

Cateura no es, en opinión del profesor Chávez, un lugar para tener un violín de hecho un violín cuesta más que una casa. No obstante, gracias a su empeño y a la ayuda de muchos, en las casas de la localidad hoy hay violines y otros instrumentos musicales.

Compilaron la antología Miguel Á. Novella, profesor asociado de español en Eastern Washington University, y Esteban Mayorga, profesor de literatura y de estudios latinoamericanos en el Departamento de Lenguas de la Universidad de Niágara, Nueva York, y en la Universidad San Francisco de Quito, Ecuador.

jueves, 17 de octubre de 2019

Chica que lee

                                                           © María Soledad Pereira

viernes, 20 de septiembre de 2019

El rastro de los libros



Una lectora de Pessoa compra en Mercado Libre una edición de la primera antología que se hizo del autor portugués en Latinoamérica. En la marginalia encuentra un camino que la lleva hasta el anterior propietario. Un puente entre Lisboa y Buenos Aires.

(texto publicado en la Edición 211 de la revista El Malpensante)

sábado, 14 de septiembre de 2019

Crónicas de América Latina


Mi crónica "La orquesta impensada" elegida para integrar este volumen de Crónicas de América Latina: narrativa de no-ficción, que la editorial británica Routledge publicará próximamente. Se trata de una antología de crónicas diseñada para la enseñanza de español avanzado en Estados Unidos y Gran Bretaña.

“Los textos, fascinantes y accesibles, permiten que los estudiantes se adentren en la compleja realidad contemporánea, tanto política como social y cultural, de América Latina, mientras refuerzan la lectura, la redacción y la conversación. Los ejercicios, todos ellos diseñados a partir de los propios textos, pretenden repasar problemas gramaticales y léxicos tradicionales, con especial énfasis en aquellos que atañen a las variedades dialectales del español americano: por ejemplo, el uso del pronombre ‘vos’”.

martes, 2 de julio de 2019

Un cuarto propio


                                                                                     Lisboa © María Soledad Pereira

jueves, 23 de mayo de 2019

De cómo desembarcó Fernando Pessoa en la Argentina


(texto publicado en la revista Hablar de Poesía)

No: no quiero nada.
Ya dije que no quiero nada.

¡No me vengan con conclusiones!
La única conclusión es morir.

(1923) ÁLVARO DE CAMPOS

miércoles, 6 de febrero de 2019

Verona

                                                                                   Fotografía: Zoltan Kovacs - Unsplash

Ni la previsora más radical ni el viajero experimentado están a salvo de la lógica imponderable de cualquier viaje. Sin embargo, entre infaustos episodios y expectativas malogradas podría filtrarse una anécdota memorable.
(texto publicado en la revista Letralia)

miércoles, 31 de octubre de 2018

25 anni dalla morte di Fellini


“SULLA SUA TOMBA SOLTANTO FIORI ROSSI”: DALL’ARGENTINA A RIMINI, CERCANDO FEDERICO FELLINI, A 25 ANNI DALLA MORTE


Hace 25 años moría Federico Fellini, y el mundo perdía a uno de sus grandes creadores. Mi homenaje, en la revista Pangea.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Ventana di albergo

                                                                                                 Florencia - © María Soledad Pereira

miércoles, 13 de junio de 2018

María



Desde hace más de una década visito a mi tía con cierta regularidad. La vine a ver por primera vez en el año 2000, a la  casa de São João do Estoril —una localidad costera situada a 30 kilómetros de Lisboa—, donde estoy ahora. Pasé con ella, en esta misma casa, en un barrio llamado Galiza, los últimos meses del 2001. Juntas vimos el derrumbe de las Torres Gemelas y el comienzo de la guerra de Irak en 2003. Ese año, yo había decidido estudiar lengua y cultura portuguesas, y me había mudado a Lisboa. No vivía con mi tía, pero la frecuentaba. Después, volví a Buenos Aires, y siete años más tarde, en mayo de 2011, en el lugar de siempre, nos volvimos a ver. Esa vez charlamos mucho. Quizá, más que las veces anteriores. Y fue durante ese breve período, entre una charla y otra, cuando me pregunté, una y otra vez, cómo, con qué recursos, cuando se carece de casi todo, llega una mujer a formar su carácter y defenderse y vivir, de adulta, todas las vidas que le han tocado. Porque María, intuí en ese entonces, es muchas —demasiadas— mujeres a la vez. Mirarla a ella era como mirar un destino colectivo sobre el que me hacía preguntas.
Tal vez por eso, tiempo después, vuelvo a verla. Ella me recibe como si me hubiese estado esperando. Yo, como diciendo: “¿Viste que no pasó tanto tiempo al final?”.
Sin embargo, algunas cosas han cambiado desde la última vez: desde hace tres semanas, María está postrada, recuperándose, después de una caída, de una cirugía de fémur.
Que los huesos se achaquen y se rompan es usual a determinada edad y, en ocasiones, en muchas, las consecuencias de dichos achaques son previsibles, además de tristes. Sin embargo hay algo que me tranquiliza: mi tía no suele ser la regla. Así como se la ve, sola y medio descangayada, derriba estadísticas, altera pronósticos, acorta tiempos de recuperación y me pregunta, desde la cama, después de saludarme y sonreír y ser, contra toda previsión, la de siempre en la voz y en el espíritu en alto, si ya almorcé, si no me gustaría comer algo, que en la heladera hay de todo. 
Fijate: hay queso, hay leche, hay carne. Hacete un sándwich, vos al final nunca comés nada.
Yo no comeré nada, pienso, pero vos, tía, no cambiás más.

(fragmento del texto "Todas las vidas de María")

domingo, 11 de febrero de 2018

Borges en Il Giornale



Nota sobre Buenos Aires en en el diario Il Giornale de Italia. El texto es de Davide Brullo, la foto es mía. 

miércoles, 3 de enero de 2018

Federico Fellini y el origen de los sueños


Tras cinco años de reformas, reabre en la ciudad de Rímini la mítica sala Fulgor, donde el cineasta italiano vio sus primeras películas y cuyos alrededores inspiraron escenas memorables.
(texto publicado en La Nación Revista)